La EMT se lleva a cabo en la privacidad del consultorio, sin necesidad de preparación previa, anestesia, sedación ni de hospitalización.
El paciente que se somete al tratamiento está completamente despierto y alerta, sintiendo los pulsos magnéticos como una ligera sensación de golpeteo en el cuero cabelludo mientras está sentado en un sillón confortable, conversando o relajándose.
El cuero cabelludo se protege con un gorro de tela.
Al terminar la sesión, el paciente puede retomar su rutina laboral y familiar, marchándose a su domicilio o al trabajo por sus propios medios. Por lo tanto, la EMT permite continuar con la vida personal, familiar o laboral, tras las sesiones de tratamiento.
Ventajas de la EMT
- No es invasivo.
- No requiere implantación de electrodos.
- No requiere hospitalización.
- El paciente puede retomar inmediatamente a su actividad cotidiana.
- No requiere ningún tipo de anestesia ni sedación.
- No es incompatible con otros tratamientos farmacológicos.
- No produce efectos secundarios sistémicos o graves.
- No necesita preparación previa.
¿Cómo es el protocolo de una terapia con estimulación magnética transcraneal?
- Existen diferentes protocolos, siendo lo más habitual aplicar cinco sesiones semanales, de lunes a viernes, entre 20 y 37 minutos, hasta alcanzar un total de entre 10 y 30 sesiones, según la (s) enfermedad (es) a tratar.
- Antes de comenzar, el médico debe elaborar el protocolo de tratamiento de acuerdo con el diagnóstico del paciente. Se identificará el área el cerebro donde se debe ubicar la bobina, la intensidad y la frecuencia de pulsos magnéticos.
- Una vez administrada esta fase aguda y dependiendo del diagnóstico clínico del paciente, es posible que se recomiende la administración de una serie de sesiones de mantenimiento, con una frecuencia semanal, quincenal, mensual o semestral.